El diálogo sobre el Sáhara se reabre seis años después

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Varios representantes del Frente Polisario y de Marruecos se sentarán este miércoles y jueves en Ginebra en una mesa redonda auspiciada por la ONU en la que también participarán Argelia y Mauritania como países observadores. Las últimas conversaciones entre Marruecos y el Frente Polisario se celebraron en Manhaset (Estados Unidos) en marzo de 2012. Las posiciones permanecen inmutables en un conflicto que ha cumplido más de cuatro décadas. He aquí algunos elementos clave para entenderlo.

Oficialmente se trata de una mesa redonda, ni siquiera son negociaciones. El objetivo será trazar un plan de acción que pueda conducir a negociaciones oficiales y fijar otro encuentro futuro. El enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara, el alemán Horst Köhler, ha pedido a las partes máxima discreción.

El abogado marroquí y experto en la materia Naoufal Bamri señala: “Lo importante es superar los diversos errores cometidos en las negociaciones de Manhaset, que se tornaron inútiles debido a la ausencia de una agenda clara y precisa”.

El Frente Polisario, a través de un portavoz, indicó que se muestra abierto a “todas las posibilidades de solución, siempre y cuando la autodeterminación e independencia estén presentes”. Por su parte, Marruecos solo está dispuesto a hablar sobre una posible autonomía o autogobierno dentro del reino marroquí. Es lo que Marruecos suele denominar “una propuesta realista”.

El respaldo de Argelia al Frente Polisario sigue siendo firme en su lucha por un referéndum de autodeterminación. Marruecos ha tratado siempre de involucrar de forma directa a Argelia en las negociaciones porque piensa que es el elemento determinante del conflicto con el Sáhara. Rabat ya considera una victoria diplomática el hecho de haber sentado a Argelia en la mesa.

El Frente Polisario considera que implicar de forma directa a Argel es convertir un “proceso de descolonización” en un “conflicto regional” entre Argelia y Marruecos. “Así se eliminaría al Frente Polisario como el único interlocutor válido para hablar en nombre del Sáhara Occidental”, señala un portavoz del Polisario, quien recuerda que en sus inicios este grupo armado no fue apoyado por Argelia.

“Mauritania se considera una parte neutral y apoya el proceso político en el marco de las Naciones Unidas”, señala el letrado Bamri, quien añade: “Marruecos no ha tenido ningún problema con Mauritania. Lamentablemente, quien desempeña un papel negativo en el conflicto es Argelia”.

Por su parte, un portavoz del Frente Polisario señala que Mauritania siempre habla de “neutralidad positiva”. “En función del contexto y de las presiones que recibe por parte de Marruecos a veces Mauritania dice que apoya una solución al conflicto en el marco de la ONU y otras veces habla del referéndum de autodeterminación saharaui. Pero un hecho significativo es que en la última crisis territorial que hemos tenido con Marruecos, en la zona tapón de Guerguerat, Mauritania nunca condenó al Frente Polisario, ni en público ni en privado”, dice el portavoz polisario.

Estados Unidos es el encargado de redactar cada año las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre el conflicto, tal como quedó acordado en el plan de paz firmado en 1991.

La Administración de Donald Trump ha apoyado con firmeza los esfuerzos del enviado especial Köhler para conseguir el encuentro de Ginebra. El Frente Polisario está convencido de que el secretario de Seguridad de Estados Unidos, John Bolton, siempre se ha mostrado muy favorable hacia las reclamaciones de los saharauis.

El Frente Polisario valora la abstención rusa en la última resolución del Consejo de Seguridad, en octubre, como “una forma de protestar ante lo complaciente que ha sido el mensaje de la ONU con Francia”, el principal aliado de Marruecos entre los cinco miembros permanentes del Consejo.

Por su parte, el abogado Bamri recuerda que Rusia no se opone a una resolución de la ONU, “donde no se menciona el referéndum sobre la autodeterminación”.

A pesar de que la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (Minurso) lleva expresa la palabra desde su creación, en 1991, las resoluciones de la ONU apenas hablan ya de referéndum. De hecho, la resolución del pasado 31 de octubre solo mencionaba una vez el nombre completo de Minurso. En su lugar se empleaba en dos ocasiones la expresión “libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental”.

Los defensores de un Sáhara marroquí, como Bamri, creen que la ONU sabe que la única “solución realista” es una autonomía. Y opinan que la ONU sabe que un Estado independiente al sur de Marruecos supondría un “peligro y una amenaza” para la paz en la región.

Sin embargo, para el Frente Polisario, la razón de que cada vez se mencione menos la palabra referéndum se debe solo a Francia, principal aliado de Rabat en el Consejo de Seguridad. “Estados Unidos no se puede permitir el lujo de asumir un veto de un aliado como Francia. Estados Unidos necesita a Francia en el conflicto sirio. Y también en el conflicto de Israel, en el que ha reconocido a Jerusalén como capital israelí. Prefiere ceder en cuestiones del Sáhara Occidental, que para ellos es un conflicto de baja intensidad, y mantener a Francia como aliado”, indica el citado portavoz.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó Marruecos por primera vez en noviembre. En una comparecencia conjunta ante los medios, el jefe de Gobierno marroquí, Saadedín el Otmani, le agradeció “el apoyo de España a las tesis de Marruecos sobre el Sáhara”. Sin embargo, Sánchez matizó y declaró que España defiende la resolución del conflicto en el marco de la ONU como una “política de Estado” mantenida desde hace décadas por Gobiernos de distinto color político.

El Frente Polisario entiende que España ha faltado a “sus responsabilidades históricas, morales, jurídicas e históricas” respecto al Sáhara. “Con el PSOE se ve un acercamiento a la tesis marroquí y una sumisión en política internacional”, señala un portavoz de la organización.

En 1973 nació el grupo armado Frente Popular de Liberación de Saguia al-Hamra y Río de Oro (Frente Polisario) para reivindicar la independencia del Sáhara Occidental frente a España, que administraba el territorio como colonia desde 1883. En 1975 España cedió el control de esos territorios a Marruecos y Mauritania, sin contar con el Frente Polisario, que entró en guerra con estos dos países.

En 1976 el Frente fundó la República Árabe Saharaui Democrática mientras decenas de miles de saharauis se exiliaron en unos campamentos cercanos a la localidad argelina de Tinduf, en pleno desierto.

Desde entonces, el Frente Polisario entró en guerra con Mauritania y con Marruecos. Con Mauritania firmó la paz en 1979 y con Marruecos el alto el fuego en 1991, fecha en que fue creada la Minurso. Desde entonces reclama el referéndum. Sin embargo, en 2007, Marruecos rechazó la opción de una consulta sobre la independencia y ofreció a cambio una oferta de régimen autonómico dentro de Marruecos.

La agencia de la ONU para refugiados (Acnur) contabilizó hasta el año pasado un total de 173.600 saharauis como habitantes de los campos de refugiados próximos a Tinduf. La ONU los considera refugiados “prima facie”, es decir, a primera vista.

Marruecos cree que el Frente Polisario infla esa cifra para conseguir más ayuda humanitaria de la comunidad internacional.

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